El mundo en el hogar: La radio y la televisión

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo” (1 Juan 2.15)

Entre todas las diversiones del mundo, la radio y la televisión son grandes perversidades. Ellas hacen dormir a la gente, tanto moralmente como espiritualmente. Su fuerza maliciosa y siniestra ha entrado en la sala de hogares innumerables. Repugnantes escenas inmorales y de crimen han ganado la entrada en el santuario del hogar. Este peligro es aun más dañino que muchos otros males que nos rodean porque ya se encuentra dentro del hogar con la aprobación de los padres.

La mayoría de los padres ni aun piensan en llevar a sus hijos a los clubes, teatros u otros lugares indecentes ni a lugares de diversiones moralmente depravados. Sin embargo, estas mismas cosas se oyen y se exhiben delante de todos en la sala del hogar. ¡Satanás ha logrado una victoria tremenda! ¿En dónde se ha visto algo parecido para corromper tan completamente a la juventud en tantos países? Es una verdad bien establecida que lo que entra por los ojos hace una impresión profunda.

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Goforth – Un Pentecostés personal

Goforth – Un Pentecostés personal

–Jonatán Goforth

A mi regreso a la China, en el año de 1901, después de recuperarme de los efectos de la rebelión Bóxer, empecé a experimentar una creciente insatisfacción por los resultados de mi trabajo. En mis primeros años de trabajo misionero, me había sostenido con la seguridad de que la siembra siempre antecede a la cosecha; por lo tanto, yo había estado satisfecho en mantener una aparente lucha vana. Pero ahora, habían pasado 13 años y la cosecha se veía más lejos que nunca.

Yo estaba seguro de que había algo más grande frente a mí; pero, me faltaba tener la visión de su realidad y la fe para tomarla. Constantemente volvían a mi mente las palabras del Maestro: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará…”. (Juan 14:12)  Y siempre con profundo dolor, me daba cuenta que lo poco que yo realizaba año tras año, no era equivalente a esas “mayores obras”.

Intranquilo e insatisfecho, fui movido a estudiar más extensamente las Santas Escrituras. Cada pasaje que tuviera alguna relación con el precio que habría de pagar o el camino de acceso para obtener poder, llegó a ser como mí vida y como mi misma respiración. Había un buen número de libros sobre avivamiento en mí biblioteca. Los leí varias veces. Llegó a obsesionarme tanto esto, que mi esposa empezó a dudar si podría soportarlo mi mente. De gran inspiración me fueron los informes de los avivamientos en Gales en el período de 1904 y 1905. Ya se veía claramente: ¡El avivamiento no era una cosa del pasado! Paulatinamente empecé a darme cuenta de qué me estaba acercando a una mina de posibilidades infinitas.

A fines del otoño de 1905, un amigo de la India me envió un pequeño folleto de Eddy, el que contenía selecciones del libro “Autobiografía de Carlos Finney y Discursos Sobre el Avivamiento”.  Esto fue lo último que ocupé para que un gran fuego espiritual se encendiera en mí corazón.

En la portada de ese folleto estaba escrita esta expresión: “qué era lo mismo que un agricultor orara por una cosecha de temporada, sin cumplir con las leyes naturales, a que un cristiano esperara una gran cosecha de almas, simplemente pidiendo, sin molestarse por cumplir las leyes que gobiernan la cosecha espiritual”. Hice un voto: “Si Finney está en lo correcto, entonces yo voy a encontrar cuáles son esas leyes y obedecerlas, sin importar el costo”.

A principios de 1907, un hermano misionero me había prestado la “Autobiografía Completa de Finney”, la que yo iba leyendo durante mi viaje para participar en una intensa obra evangelística, que nuestra misión conducía anualmente en la feria de Hsun Hsien, feria que era grandemente idólatra. Es para mí imposible determinar todo lo que este libro significó para mí. Nosotros, los misioneros leíamos diariamente una porción, mientras hacíamos nuestro trabajo en la feria.

Fue en esa feria donde yo empecé a ver evidencia de que un poder mayor estaba comenzando a agitar los corazones de las personas. Un día mientras predicaba sobre I Timoteo 1:1-7, muchos parecían estar profundamente tocados. A un evangelista que estaba detrás de mí se le escuchó decir con reverente susurro: —¡A esta gente se les tocan sus corazones, al igual que el día de Pentecostés, cuando escuchaban a Pedro!

Esa misma noche en uno de nuestros locales, los que habíamos alquilado, hablé a una audiencia que llenaba completamente el edificio. El mensaje estuvo basado en 1 Pedro 2:24 “Quien llevó, Él mismo, nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero”. La convicción de sus pecados parecía dibujarse en cada uno de los rostros. Finalmente, cuando hice la invitación para que se decidieran por Cristo, toda la audiencia se levantó como un solo hombre, llorando y diciendo: —¡Queremos seguir a este Jesús, quien murió por nosotros!—  Yo pensaba que uno de los evangelistas estaría listo para tomar mi lugar, pero para mi sorpresa cuando volteé, encontré a todos ellos, diez en total, parados, sin movimiento, mirando maravillados.

Dejando a uno de ellos para que se encargara de la reunión, los otros y yo fuimos a un cuarto, del interior del local, a orar. Durante algunos minutos hubo un silencio completo. Todos parecían estar demasiado sobrecogidos para poder decir algo. Por fin, uno de los evangelistas, con voz entrecortada, dijo:

—Hermanos, Aquél, por quién hemos orado tanto tiempo que viniese, estuvo verdaderamente esta noche con nosotros. Pero asegurémonos que vamos a retener Su presencia, debemos caminar muy cuidadosamente.

Apenas habían pasado unos cuantos meses después de esto, cuando el mundo religioso fue electrizado por la maravillosa historia del avivamiento en Corea. El secretario de misiones extranjeras de nuestra iglesia, el Dr. R. P. MacKay, quien estaba visitando la China en aquel entonces, me pidió que lo acompañara a Corea. No necesito mencionar cuánto me gocé en esta gran oportunidad.

El movimiento coreano fue de un significado incalculable para mí vida, porque me mostró de primera mano las posibilidades ilimitadas del método a seguir para el avivamiento.

Una cosa es leer libros acerca de los avivamientos, pero ser testigos personales de este acontecimiento y sentir el ambiente en nuestro propio corazón, es una cosa completamente diferente.

Corea me hizo sentir, como se lo hizo sentir a otros, que el avivamiento era el plan de Dios para poner al mundo en las llamas del fuego del Espíritu.

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¿Debemos Celebrar la Navidad? NO

Folletos:

La Navidad: ¿Debemos celebrarla?

Este folleto (no es por mí, Pastor David Cox) habla de la cuestión si debemos celebrar Navidad. En resumén, no. No cómo el mundo lo hace. Es correcto por todo el año de predicar sobre Cristo, y su entrada en el mundo por María es válida a cualquier tiempo. Sigue leyendo ¿Debemos Celebrar la Navidad? NO

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¿Por qué estoy aquí?

¿Por qué estoy aquí?

Por Pastor David Cox

Dios no hace cosas sin propósito. Entonces si no ves el propósito de Dios, es porque no estás escuchando. Párate, y busque a Dios. Si escuchas, Dios va a demostrarte algo que te conmueve. Más de nada, no es sobre ti (beneficios y dolores tuyos) sino sobre formar Cristo EN TI.

Entonces, el carácter moral es el objetivo de Dios, no que tienes un coche nuevo, o que vas y vienes al trabajo en transporte público o en un coche del año. El asunto es lo que eres moralmente.

Si siempre tus objetivos en la vida, y tus preocupaciones y prioridades en la vida son materiales y no espirituales, entonces andas en la carne. Dios te manda un mensaje, “deja las cosas de este mundo, y busca el cielo.” Tal vez te roban tu coche, y esto es como Dios está tratando de darte este mensaje. Haz caso a Dios.

Busca cargas espirituales, no bienes materiales. Métete en cambiarte espiritualmente como prioridad sobre los bienes de este mundo.

Dios nos ha puesto en la tierra, y nos ha salvado para lograr un propósito de Dios, no de tratarnos como príncipes y princesas. Entonces busca donde puedes hacer una diferencia en las cosas para la eternidad. Somos los instrumentos de Dios para efectuar Su voluntad, y entiende el “por qué” estás aquí.

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¿Qué es la disposición cristiana hacia la ansiedad?

Dios nos manda a no afanarse

Lucas 22:22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 23 La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.

Dios sabe qué destructiva es el afanarse. Nos manda directamente de no afanarse. Parte de la fe cristiana es de confiar en Dios por los problemas que tenemos, y esto entra exactamente en el afanarse.

El Afanarse es herramienta del Diablo

Moisés se preocupó

Tenemos varios ejemplos de personas en la Biblia a quienes se afanaron de cosas, y Dios les reganó. Primero es Moisés. Dios le dio a Moisés la misión de sacar a su pueblo de Egipto (Éxo 3:10). Pero Moisés contestó con “¿Quién soy yo?” (Éxo 3:11). Su preocupación era de que no tuvo credenciales para cumplir con la tarea. Pero ¿Quién o qué credenciales eran necesarias? Luego Moisés se preocupó porque Israel no le haría caso (Éxo 4:1). Luego la próxima excusa es que Moisés no tuvo talento en hablar (Éxo 4:10).

Todas estas preocupaciones fueron realmente preocupaciones que se enfocaba más bien en él mismo, y no en él cumpliendo la obra de Dios. El temor, paraliza la presa para que el predator se pueda atacar y destruir. El cristiano que tiene su fe en Dios, no va a pararse de ministrar por razones así. La preocupación no es un factor en pararle. El miedo del hombre no es nada para él, sino el temor de Dios.

Marta se preocupó

En Lucas 10, Jesús visitó la casa de María y Marta. Marta se molestó porque ella estaba ocupada (preocupada) con darles a Jesús y sus discípulos de comer, y María estaba a los pies de Jesús escuchando (realmente adorando). Jesús le contestó en Lucas 10:41-42 que de todo que hacía Marta, no era eterno, pero lo que hizo María era eterna.

Las preocupaciones de uno entran a como dirija uno a su propia vida. La preocupación es una factor en determinar como gastamos los recursos de nuestra vida (tiempo, energía, esfuerzo, oportunidades, etc).

El Afanarse no es Productivo

Mat 6:27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? (Lucas 12:25)

El afanarse no añade nada bien a tu vida, sino te causa problemas físicas y espirituales. Entonces debemos verlo como pecado y tratarlo igual.

Este artículo usó como base, un artículo en inglés, What does the Bible say about Anxiety? Aunque usé este artículo para guiar mis pensamientos aquí, no es traducción de tal artículo, sino es de seguir los mismos conceptos y versículos.

 

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Griego: Thymos, orge, y parorgismos

Griego: Thymos, orge, y parorgismos
por David Cox
Esto es un extracto del libro Sinónimos del Nuevo Testamento por Richard Trench, bajo su entrada “anger” (enojo). Las palabras griegas son thymos (G2372), orge (G3709), parorgismos (G3950).
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Requisito del Verdadero Ministro de Dios: No encubrir avaricia

En Luc 14:33 Jesús expresó el principio de Dios, que para entrar en el cielo, uno tiene que “renunciar a todo lo que posee”. Esto quiere decir que la ganancia de posesiones y riquezas terrenales YA NO ES LA META DE SU VIDA. No persigue esto principalmente. Esto se debe a que es salvo, y tiene otra perspectiva sobre la vida. Sigue leyendo Requisito del Verdadero Ministro de Dios: No encubrir avaricia

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Inscríbete en nuestra lista de libros cristianos gratuitos

Libros Cristianos Gratuito

Estos libros cristianos son en varios formatos, pdf, MS doc, RTF, e-Sword, theWord, mySword. Son libros cristianos para edificación y para el ministro profesional. Puede ser que hay unos libros que son comerciales (que tienes que comprar), pero los comerciales son muy pocos entre tantos. Como siempre, quien que lee un libro, debe compararlo con la Biblia para ver si es bíblico o no. No consto que todos son libre de problemas doctrinales o errores de lógica, o que viene de personas que no tienen buen testimonio. Tomo lo bueno, y deja lo no bueno. Mi propósito es de proveer una biblioteca cristiana para cristianos y ministros.

Frecuencia: Normalmente voy a tratar de enviar un noticiero cada sábado, pero puedo brincar uno u otro dependiendo si hay libros nuevos que he encontrado o no.

Nota: Estoy ofreciendo libros por medio del noticiero que 1) no voy a ofrecer en ninguno de mis sitios, estos son especiales y muy buenos, 2) si los ofrezco en mis sitios, las personas que reciben el noticiero van a recibirlos semanas o meses antes de que aparecen en mis sitios.

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Analizando el proceso de la fornicación

Sermones por Pastor David Cox

En esta serie de cuatro sermones, examinamos el proceso de la fornicación.

1. El Proceso de la Fornicación.
2. La Cosecha.
3. La Carnita
4.Definición de Fornicación.

Ve La asechanza del Diablo de la Trampa Bella