¿Por qué es importante de estudiar los atributos de Dios?

Por David Cox
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La salvación es de conocer a Dios.

El punto más importante de todo es de reconocer que la salvación es expresada como el “conocer a Dios.” Sin conocerle en un nivel o forma como la Biblia dice, uno no va al cielo.

Jn. 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

Juan nos presenta el conocer a Dios como el centro de la salvación, o lo mismo que la salvación.

Gal 4:9 mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Pablo igualmente nos presenta el asunto no es que conocemos a Dios, sino que Dios nos conoce.

Mat 10:32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

Jesús enseñó lo mismo, que la salvación consiste en ser reconocido por Dios como un hijo de Dios. Sin esto, uno no va a entrar en el cielo.

Jer. 9:23 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

Jer. 31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

Jeremías igualmente nos presenta que la salvación y lo máximo en la vida es de conocer a Dios, a sus leyes y principios, y tenerlas escritas en nuestras mentes y vidas. Esta es la vista de Dios que está envuelta en el “conocer a Dios.”

Además de conocer la persona de Dios, la Biblia es revelación directa de Dios para que nosotros sepamos datos sobre Él, sus obras, su poder, su autoridad y reino, sus placeres (su voluntad), y lo que le hace enojar o sus molestias (el pecado).

Deu 4:35 A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él.

Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.

1Jn. 5:11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo (de conocerle). 20 Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y (el Hijo) nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.

La salvación consiste en una relación personal con Dios. Uno es salvo porque le conoce. La salvación es mucho más que el simple irse al cielo. Es una relación con Dios en que nosotros confiamos en Dios por lo que es, su carácter moral. Además el ser salvo significa que amamos a Dios, y como el hijo de Dios que somos, queremos ser moralmente como nuestro Padre Celestial.

“Una saludable relación con Dios tiene que empezar con un conocimiento intelectual de quien es Él, lo cual madura a ser una profunda experiencia de conocer Dios en la vida. Dios se manifieste a sí mismo a nosotros en las montañas, en la valles, y en los lugares fangosos, todos aspectos de nuestras vidas.” Vincelette.

De conocer a Dios nos afecta y cambia nuestras vidas.

1Jn. 4:6 Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error. Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

Pero el Apóstol Juan nos explica que este conocer a Dios no es algo ligero y superficial, como conoces el cartelero, o el cajero en la tienda. Este conocer a Dios es una relación que luego afecta drásticamente la vida de uno, como cuando un hombre “conoce” a una mujer y se entrega su vida para vivir siempre con ella, entregando su vida y amor a ella.

En 1Jn. 4:7, Juan hace un ecuación que el verdadero amor es un producto de la relación de conocer a Dios. La falta de amor en la vida de alguien es una muestra de que nunca ha conocido a Dios, que quiere decir es otra forma de decir que la persona no es salva. O sea, la relación que tenemos con Dios como redimido por Jesucristo es algo que a fuerzas afecta toda nuestra vida para cambiarla, y vivimos diferentes por razón de esta relación espiritual.

La salvación es también fe en la obra salvadora de Jesucristo en la cruz de calvario. Pero el concepto de fe es algo que uno cree, y también es una profunda confianza que uno tiene en la cosa en que cree, o especialmente en la persona en que cree. Si algo entrega las llaves de su caja fuerte donde guarda todos sus tesoros, es porque la persona mucha confianza y “fe” en tal persona para arriesgar la posible pérdida de sus valores a esta persona. Igualmente confiamos en Jesús con el valor de nuestro bienestar y destino eterno. Esto es lo que nos salva.

Jn. 14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

Dios nos ha dado el Espíritu Santo para morar adentro de cada creyente, para cambiar su vida. El conocer a Dios es de recibir al Espíritu Santo y ser diferente que antes, de ser diferente del mundo.

El no conocer a Dios.

1Co. 15:34 Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.

2Tes. 1:8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;

El no conocer a Dios, o mejor dicho el no ser conocido por Dios es lo mismo de irse al infierno (Mat. 25:12; Jn. 1:10; 6:69). Jesús regañó a los falsos profetas de su día diciéndoles, “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mat. 7:23). Lo que enseñó antes de esto sobre ellos es que por su fruto, conoceréis qué tipo de árbol es (Mat. 7:20). Igualmente con los hombres, por su carácter moral y obediencia a la voluntad y palabra de Dios, conocerás si uno es hijo de Dios o no. El criterio que decide si una persona es hijo de Dios no es el ministerio que pretende de llevar (Mat. 7:22), sino si “hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mat. 7:21). Esta es la fundación espiritual sobre la roca (Mat. 7:24-27) que es la única fundación que va a aguantar la furia del tiempo.

Es mi opinión que el concepto cristiano de Dios presente en estos años del siglo vente es tan decadente que es de ser totalmente debajo de la dignidad del Altísimo Dios y para verdaderos creyentes actualmente constituye algo que es una calamidad moral. La obligación más pesada sobre la Iglesia Cristiana hoy es de purificar y elevar su concepto de Dios hasta es una vez más digno de Dios y de la iglesia.” A.W. Tozer, The Knowledge of the Holy, p10.

“El dios de este siglo no se parece el Soberano de las Sagradas Escrituras que la vaga parpadeando vela tiene la gloria del sol a medio día. El dios de quien se habla en el púlpito promedio, de quien le enseña en la Escuela Dominical, de quien es mencionado en mucha de la literatura religiosa del día, y predicado en la mayoría de los supuestamente llamadas conferencias de la Biblia, es una imaginación humana, un invento de un llorona sentimentalismo. Los paganos afuera del cristianismo forman dioses de madera y piedra, mientras millones de paganos adentro del cristianismo forman un dios de sus mentes carnales.” Pink, Gleamings in the Godhead, p28-29.

Confianza se edifica en lo que sabes y conoces de la persona

Pero es pura tontería de confiar con cosas de tan grande valor a un cualquiera que va caminando en la calle que uno no le conoce nada de esta persona, de dónde es, cómo es, qué ha hecho en su vida de demostrar su carácter bueno o malo, etcétera. Entonces para confiar en alguien, queremos conocer todo que podemos sobre tal persona para edificar esta confianza.

Los hechos de Jesús

Jn. 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Heb. 4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. 14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

1Jn. 4:16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. 17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.

Edificamos nuestros conceptos de alguien por medio de lo que sabemos de los hechos y personalidad de tal persona. Igual con Jesucristo. Por estudiar su carácter en la Biblia y ver como Dios ha tratado a la gente por toda la Biblia edificamos un entendimiento del carácter moral y personalidad de Dios. De base de este conocimiento, podamos confiar o tener miedo de castigo por medio de Dios porque siempre Dios se hace muy claro su personalidad a nosotros.

Imitamos a Dios como hijos amados.

Ef. 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

Además de conocerle, debemos imitarle en su carácter moral. En general Dios nos manda de ser como Dios es. Hay puntos específicos en que esto es imposible, por ejemplo que Dios es el único todopoderoso, entonces no podemos ser todo poderoso. Pero Dios se identifica con varias partes de su carácter moral, y nos obliga específicamente de imitarle en estos puntos.

Ef. 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Lev. 11:45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.
Mat. 5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Luc. 6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
1Pe. 1:15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
1Jn. 4:11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

Dios se revela a Sí mismo a nosotros por Su Palabra para que entendamos cómo es Dios, y así podamos también imitar a nuestro Dios. Esto es principalmente en el área del carácter moral, lo cual causa que actuemos en una forma distinta o nos acuse por lo que nos ha hecho “mal.”

Tu concepto de Dios domina y colora tu teología y vista de la moralidad.

No debemos olvidar que los conceptos de la personalidad de Dios que ves lo más claro o lo más importante o lo más dominante en Dios normalmente van a afectar tu teología y vista sobre como es Dios y tu conducta. Muchos teólogos han tratado de resolver la justicia de Dios en la calidad del amor de Dios, llegando a negar el divino castigo, y hasta negar la existencia del infierno. Pero los dos no se pueden confundir. Los hechos de Dios en castigar el pecado y en premiar la virtud son expresiones de su justicia, y el concepto del amor no tiene contradicción en contra de que Dios castiga a los que le desobedecen.

Los atributos de Dios en tu vida.

El hijo de Dios admira y estudia a su Padre celestial para imitarle, adorarle, alabarle, y reverenciarle. Pero hay un vínculo muy fuerte entre el carácter de Dios y nuestra redención. Este vínculo aparece fuertísimo en la doctrina de la santificación. Hay una frase “de hacer cualquier cosa para la gloria de Dios” que significa nada más que reflejar el carácter moral de Dios en nuestras vidas (Fil. 2:11). Relacionado con esto, es la frase “mi honra no la daré a otro.”

Isa 48:11 Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro.

Isa 42:8 Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

Dios no quiere que nosotros permitimos otros dioses de tener honor, gloria, reverencia, o que servimos a ellos como hacemos (o debemos hacer) con Dios el verdadero Dios.

Aaronitas

Aaronitas.

Descendientes de Aarón (lo que significa que pudieron ser sumos sacerdotes), y es traducida como “linaje de Aarón.” (1Cro. 12:27; 27:17). A los descendientes de Aarón les fueron asignadas trece ciudades de las tribus de Judá y de Benjamín (Jos. 21:13-19; 1Cr 6:57-60).

Descendientes sacerdotales de Aarón. En 1Cr 12:27 y 1Cr 27:17 varias traducciones de la Biblia emplean la expresión “del linaje de Aarón”. (El texto masorético hebreo usa simplemente el nombre Aarón. LXX [edición de Lagarde, en 1Cr 12:27] dice “de los hijos de Aarón”.) Es evidente que en este pasaje, el nombre “Aarón” se usa en un sentido colectivo, del mismo modo que el nombre Israel, y se refiere a la casa de Aarón o a sus descendientes varones levitas que vivieron en el tiempo de David y que servían de sacerdotes. (1Cr 6:48-53.) La Traducción del Nuevo Mundo lee: “Y Jehoiadá era el caudillo [de los hijos] de Aarón, y con él había tres mil setecientos” (1Cr 12:27), encerrando entre corchetes la expresión “de los hijos” para significar que ha sido interpolada. — Perspicacia —

Los descendientes de Aarón formaron parte de la “casa de Aarón” (Sal 115:10-12). Aunque Aarón pecó con el pueblo, Dios santificó y usó en su ministerio personas que se arrepentieron delante de Dios, y corrigieron sus errores siguiendo al Señor. La línea de Aarón es un tipo de Cristo, que aunque aya tenido flaquezas, llevó la obra de Dios, cargando al pueblo de Dios sobre su pecho.

A, Alelf

A, Alelf.

Primera letra del alfabeto hebreo, que según la Masora se repite 27,055 veces en el Pentateuco y 42,377 en toda la Biblia.

Alelf. Manuscrito antiguo de la Biblia del siglo V denominado “Alejandrino”, contiene todo el texto de la Biblia y se encuentra en el Museo Británico. Dentro de la ciencia del criticismo de textos antiguos de la Biblia, este manuscrito lleva simplemente la designación “A”.

A (alfa) y O (omega). Primera y última letras del alfabeto griego que describen la eternidad de Dios. O sea, Dios como tal desde antes del principio y después del fin. Ver Apo 1:8; 21:6; comp. Isa 41:4; 44:6; 48:12. Este atributo divino habla de la aseidad de Dios. Dios no fue creado (Él existía antes del tiempo y no tendrá fin). Son cualidades que solamente Dios posee. Jesucristo es designado así en Apo 1:8, 17, demostrando su deidad en igualdad con Dios el Padre. No teniendo una existencia inicial ni terminal, esta calidad coloca a Dios aparte, le separa de todo lo demás del mundo y de todos los seres de la creación. Por esta cualidad, Dios es digno de adoración y obediencia.

En los códices griegos y hebreos, la ciencia de la comparación y la crítica textual, la letra A designa al códice Alejandrino, manuscrito del siglo V que contiene toda la Biblia (Museo Británico). La letra hebra A (alef) designa el códice llamado Sinaítico, de un monasterio en el Monte Sinaí.

Abadón, “destrucción” (lugar).


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Citas:

Job 26:6; Pro 15:11; Apoc 9:11 Griego: abadón [G3] que viene del hebreo [H11] [abadón = perdición]. Su nombre significa “(lugar de) la destrucción.” La terminación “–on” en hebreo tanto en griego es de hacer una persona de la palabra, por ejemplo, bufar + -on = bufón.

Este término (solamente encontrado en la literatura de Sabiduría y la revelación del Apocalipsis) significa “destrucción” o “el lugar de destrucción”. Es usado 5 veces, y se refiere a los procesos destructivos que siguen a la muerte humana en el lugar de Seol, el sepulcro, o el lugar de las almas después de partir con la vida en esta tierra. En parálelo en Job 31:12, la palabra es usado con este sentido de una destrucción progresivamente continuando o augmentando en referencia a daño que hace el adulterio.

Job dijo: “Ese [proceder adúltero] es un fuego que comería hasta la destrucción misma [`adh-´avad·dóhn], y entre todo mi producto se arraigaría”. (Compárese con Pro 6:26-28, 32; 7:26, 27.) — Perspicacia

Es usado en conjunto o paralelo con Seol en Job 26:6; 28:22; Pro. 15:11; 27:20 y la Muerte en Job 26:6; (en Job 31:12 la palabra es añadido en español pero no occure en el texto hebreo); Sal. 88:11. No hay evidencia de indicar que este lugar es diferente que el Seol, pero por su uso y su etimología vemos que tiene un sentido oscuro para las personas allí después de la muerte. Una palabra muy parecida en hebreo (Abdón) es usado en Ester 9:5 para una destrucción en un sentido ordinario. En hebreo más moderno Abadón es usado para el infierno y perdición.
Ocurre en el NT solamente en Apo. 9:11 donde es una personificación del “ángel del abismo,” con el Destructor (griego, Apoliyón). Su sentido aquí es que es una persona, o que esta persona es el ángel o rey sobre este lugar, y está vinculado con la idea de destrucción. Esta personificación es un instrumento de la literatura que es común en la Biblia, Apo. 6:8; 20:14; Job 28:22; Sal. 49:14.

¿Quién es Abadón, el ángel del abismo?

Por otra parte, en Revelación 9:11 la expresión “Abadón” se usa como nombre del “ángel del abismo”. El nombre griego correspondiente, “Apolión”, significa “Destructor”. Durante el siglo pasado se intentó demostrar que este texto aplicaba proféticamente a hombres como el emperador Vespasiano, Mahoma e incluso Napoleón, y por lo general se creía que este era un ángel “satánico”. No obstante, ha de tomarse en consideración que en Revelación 20:1-3 se presenta al ángel que tiene “la llave del abismo” como un representante de Dios procedente del cielo, y, más bien que ser “satánico”, ata a Satanás y lo arroja al abismo. En un comentario sobre Revelación 9:11, The Interpreter’s Bible dice: “Sin embargo, Abadón no es un ángel de Satanás, sino de Dios, que ejecuta su obra de destrucción según ordena Dios”.

En los textos de las Escrituras Hebreas citados anteriormente, el término ´avad·dóhn se usa en paralelo con Seol y muerte. En Revelación 1:18 Cristo Jesús declara: “Vivo para siempre jamás, y tengo las llaves de la muerte y del Hades”, y en Lucas 8:31 se muestra su poder con respecto al abismo. El hecho de que tiene poder para destruir, incluso a Satanás, se expresa en Hebreos 2:14, donde se dice que Jesús participó de sangre y carne para que “por su muerte redujera a nada al que tiene el medio para causar la muerte, es decir, al Diablo”. En Revelación 19:11-16 se le representa claramente como el Destructor o Ejecutor nombrado por Dios. (Véase APOLIÓN.) –Perspicacia

La vara de Aarón.

La vara de Aarón.

En razón de la rebelión de Coré (Núm. 16) se hizo necesario establecer la posición oficial y divina de la tribu de Leví, quedando Aarón dentro de esa tribu así como los sacerdotes elegidos por Dios. Dios mandó que cada jefe de tribu escribiera su nombre sobre una vara, las cuales fueron depositadas en el tabernáculo. A la mañana siguiente la vara de Aarón “había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras”. Esa fue la señal de que él, precisamente él, era el sacerdote elegido por Dios.

Esa vara siempre se conservo “delante del testimonio” dentro del arca, junto con la urna de oro que contenía el maná, y con las tablas del pacto (Heb 9:4) como advertencia contra futuras rebeliones.

Aarón: Padre del Sacerdocio

Aarón. “maestro o excelso”

Personaje Bíblico
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Referencias en General

Exo 4:15; 5:20; 6:20; 7:1, 7, 12; 12:1; 16:34; 17:12; 19:24; 24:14; 28:12; 30:10; 32:2; Lev 10:6; Núm 12:1; 16.11; 17:3; 20:25, 28.

Hermano de Moisés, Éxo 4:14.

Junto con Hur apoyaban a Moisés para cuidar sus manos levantadas y para ganar la batalla Exo 17:12.

Hijo de Amram y Jocabed, de la tribú de Leví Exo 6:20, alrededor de 1597 a.C.

Tuvo una hermana mayor, Míriam (unas versiones lo traducen com María), y un hermano tres años más joven, Moisés Exo 7:7. María y Aarón causaron el pueblo de murmurar en contra de Moisés Éxo 5:20-21; 16:2-10; Núm 14:2-5, 10; 16:3-11, 41; 20:2; Sal 106:16
Se casó con Elisabet, hija de Aminadab, y tuvo cuatro hijos: Nadab, Abiú, Eleazar, e Itamar Éxo 6:23, 25; 24:9-10; 1Cr 6:3; 24:1-2. De estos, Nadab y Abiú fueron consumidos por el fuego del altar por ofrecer fuego extraño Lev. 10:1. “Su devoción a la adoración pura pronto se vio puesta a prueba cuando murieron sus hijos Nadab y Abihú, a quienes Dios ejecutó por haber profanado el sacerdocio. El registro dice: ‘Y Aarón guardó silencio.’ Cuando a él y a sus otros dos hijos se les mandó que no se lamentaran por la muerte de los transgresores, ‘hicieron conforme a la palabra de Moisés.’ (Lev 10:1-11.)” – Perspicacia.
Fue prohibido de enlutarse para sus dos hijos, Nadab y Abihu, Lev 10.6, 19.
Su descendencia. Éxo 6:23, 25; 1Cr 6:3-15, 50-53; 1Cr 24.
Su relación con Moisés. Cuando Moisés no se decidía a aceptar la misión que Dios estaba dándole, Dios mandó a Aarón al desierto a encontrar a Moisés Éxo 4:14-16, 27-31; 7:1-2, ios encomió a Aarón por su elocuencia Éxo 4:13-16, para ser el vocero o portavoz de Moisés. La Biblia habla de “Dios hablando a Aaron” o “a Aarón y Moisés” Exo 12:1; Lev 10:8; 11:1; 13:1; 15:1; Núm 2:1; 4:1, 17; 18:1; 19:1; 20:12. Después de enfrentar al Faraón con el mensaje de Dios (Éxo 5:1-5), Aarón ejerció su función como portavoz, hablándoles a los ancianos de Israel (Éxo 4:27-31) y ejecutando señales milagrosas (Éxo 7:8-12) como prueba del origen divino de sus mensajes. Fue mandado a aparecer delante de Dios en Sinaí con Nadab, Abihu, y los setenta ancianos Éxo 19:24; 24:1, 9-10. Su función como vocero de Moisés disminuyó durante los cuarenta años en que los israelitas vagaron por el desierto, pues parece ser que Moisés cada vez habló más por sí mismo al pueblo. Éxo 32:26-30; 34:31-34; 35:1, 4. Aarón era solo auxiliar de Moisés, Éxo 4:14-16, 27. Ayudó a levantar sus manos en la batalla en contra de Amalek en Éxo 17:12. Su envidia de Moisés Núm 12:1; Sal 106:16. Es presumido en pegar la roca Núm 20:10-12.
Aarón como “Juez” o “Libertador” de Israel. Éxo 6:13, 26-27; Jos 24:5; 1Sa 12:8; Sal 77:20; 105:26; Miq 6:4.
Juzgó a Israel cuando Moisés no estaba Éxo 24:14.
Aarón tuvo la aprobación de Dios sobre su ministerio. Aaron ejerció un oficio análogo al de profeta Éxo 7:1-2, y hasta exclamaron “El dedo de Dios está aquí” Éxo 7:1-2. La narración bíblica no dice explicitamente que siempre anduviera con Moisés delante de Dios, pero parece ser que sí acompañaba a Moisés constantemente Éxo 8:21; 9:27; 10:3, 8, 16; 11:10; 12:1; Sal 77:20.
Fue el primer sumo sacerdote de Israel. Dios le dio a Aarón deberes sagrados como el representante de Dios delante de la nación por casi 40 años. Este trabajo se transfería a cada generación a través de sus hijos. Exo. 28:1 Ver Sacerdocio de Aarón. Su consecración al sacerdocio Éxo 28 y Lev 8. Su entrada al sacerdocio como sumo sacerdote en Lev 9.
Su sacerdocio. Éxo 28:1; 29:9; Núm 17:1-13; 18:1; Sal 99:6; Heb 5:4.
Su intercesión. Para María Núm 12:11-12. Para parar una plaga Núm 16:46-48.
Linaje de Aarón. Éxo 6:16-20; Josué 21:4, 10; 1Cr 6:2-3; 23:13. Sus descendientes son siempre sacerdotes Éxo 28:40-43; 29:9; Núm 3:3; 18:1; 1Cr 23:13; 2Cr 26:18.
El pecado con el becerro de oro Éxo 32, Hch 7:40; Dt 9:20-21. En el Monte Sinaí, Moisés subió a encontrar a Dios, y Aarón permaneció con el pueblo. Aarón se dejó convencer para tomar el oro del pueblo y crear un becerro de oro para adoración Éxo 32:2-4. El perdón que Moisés suplicó delante de Dios incluyó a Aarón y también al pueblo (Deu. 9:20). Después de este hecho, Aarón fue designado por Dios para ser sumo sacerdote, y todos los demás sumos sacerdotes después de él, debían siempre provenir de su familia. La diferencia entre Moisés en la montaña y Aarón en el valle, es que Moisés se afirmó en los propósitos de Dios, mientras que Aarón se dejó llevar por los pensamientos del pueblo.
Vara que reverdeció. Núm 17:1-13; Heb 9:4. Este evento en su vida es la verificación del llamamiento de Aarón al ministerio que tomó. Esto da de entender que Aarón tuvo la autoridad de Dios en su ministerio.
La Maná en el arca. Éxo 16:34.
Fue excluido de la tierra de promesa Núm 20:12, 23-29.
Murió en el monte Hor Éxo 7:7; Núm 20:28; 33:38-39. Su muerte y sepultura Núm 20:27-20; Dt 10:6; 32:50.

¿Por qué no se castigó a Aarón por haber hecho el becerro de oro? A pesar de su posición privilegiada, Aarón tuvo debilidades. La primera vez que Moisés permaneció cuarenta días en el monte Sinaí, “el pueblo se congregó en torno a Aarón, y le dijeron: ‘Levántate, haznos un dios que vaya delante de nosotros, porque en cuanto a este Moisés, el hombre que nos hizo subir de la tierra de Egipto, ciertamente no sabemos qué le habrá pasado’”. (Éxo 32:1.) Aarón accedió y cooperó con estos rebeldes en la manufactura de la estatua de un becerro de oro. (Éxo 32:2-6.) Más tarde, cuando Moisés le llamó la atención, presentó una excusa muy débil. (Éxo 32:22-24.) Sin embargo, Jehová no le consideró el principal responsable, sino que dijo a Moisés: “Así que ahora déjame, que mi cólera se encienda contra ellos y los extermine”. (Éxo 32:10.) Moisés puso al pueblo ante una disyuntiva al clamar: “¿Quién está de parte de Jehová? ¡A mí!”. (Éxo 32:26.) Todos los hijos de Leví respondieron, y entre estos debió encontrarse Aarón. Ellos mataron a tres mil idólatras, probablemente los principales instigadores de la rebelión. (Éxo 32:28.) No obstante, más tarde Moisés recordó al resto del pueblo que también compartían la culpa. (Éxo 32:30.) Así que Aarón no fue el único que recibió la misericordia de Dios. De sus acciones subsiguientes se desprende que en su corazón no estuvo de acuerdo con el movimiento idolátrico, sino que cedió a la presión de los rebeldes. (Éxo 32:35.) Jehová mostró que le había perdonado al mantener en vigor su nombramiento de sumo sacerdote. (Éxo 40:12, 13.)

Después de haber sido un leal apoyador de su hermano menor en muchas experiencias difíciles y cuando hacía poco que Moisés lo había instalado como sumo sacerdote y representante de Dios, se unió insensatamente a su hermana Miriam al criticar a Moisés por haberse casado con una cusita y en desafiar la singular relación y posición de Moisés con Jehová Dios, al decir: “¿Es simplemente por Moisés solo por quien Jehová ha hablado? ¿No ha hablado también por nosotros?”. (Núm 12:1, 2.) Jehová intervino rápidamente, puso a los tres ante Él enfrente de la tienda de reunión, y reprendió con severidad a Aarón y a Miriam por haber mostrado falta de respeto a Su nombramiento. El hecho de que solo se hiriese de lepra a Míriam puede indicar que ella fue la instigadora de la acción y que Aarón, de nuevo por debilidad, se unió a ella. Por otra parte, si a Aarón se le hubiese herido de lepra igual que a Míriam, su nombramiento como sumo sacerdote habría quedado sin efecto, tal y como decretaba la ley de Dios. (Lev 21:21-23.) Él no solo demostró su buena actitud de corazón al confesar de inmediato su falta y disculparse por la insensatez cometida, sino que además suplicó fervientemente a Moisés que intercediera a favor de Miriam para que Dios la sanase. (Núm 12:10-13.)

Aarón compartió de nuevo la responsabilidad de un mal, esta vez con Moisés, cuando no santificó ni honró a Jehová Dios delante de la congregación en el incidente relacionado con la obtención de agua del peñasco de Meribá, en Qadés. Por esta acción, Dios decretó que ninguno de los dos tendría el privilegio de introducir a la nación en la Tierra Prometida. (Núm 20:9-13.)

El primer día del mes de Ab del año cuadragésimo del éxodo, la nación de Israel estaba acampada en la frontera de Edom enfrente del monte Hor. El pueblo iba a cruzar el Jordán al cabo de unos meses, pero no Aarón, quien ya tenía ciento veintitrés años de edad. Por orden de Jehová, y mientras todo el campamento observaba, él, su hijo Eleazar y Moisés subieron a la cumbre del monte Hor. Allí dejó que su hermano le quitara las prendas de vestir sacerdotales y se las colocara a Eleazar, su hijo y sucesor del sumo sacerdocio. Entonces Aarón murió, y probablemente allí mismo lo enterraron Moisés y Eleazar. Durante treinta días Israel lamentó su muerte. (Núm 20:24-29.)

Debe notarse que en ninguna de las tres ocasiones se presenta a Aarón como el promotor de malas acciones, más bien parece que permitió que la presión de las circunstancias o la influencia de otras personas lo desviaran de la rectitud. Particularmente en su primera transgresión, pasó por alto el principio implícito en el mandato: “No debes seguir tras la muchedumbre para fines malos”. (Éxo 23:2.) No obstante, en el resto de las Escrituras su nombre recibe mención honorífica, y el propio Hijo de Dios reconoció la legitimidad del sacerdocio aarónico. (Sal 115:10, 12; 118:3; 133:1, 2; 135:19) — Perspicacia —

La rebellión de Aaron y Míriam. Aarón y María hablaron en contra de Moisés, a quien Dios había escogido como gobernante de Israel por pacto Exo 34:27. A Moisés se le otorgó la distinción de poder hablar boca a boca con Dios. Se inconformaron por la esposa de Moisés (la cual era Etiope), y Dios juzgó a los dos Núm 12. Aarón también pecó en las aguas de Meriba, y le fue prohibido de entrar en la tierra de la promesa Núm 20:10-29. Aarón es un tipo de Jesucristo, es el sacerdote que intercede por su pueblo.

La rebelión de Coré. Durante su estancia en el desierto, Coré con un grupo de 250 y los rubenitas Datán, Abiram y On, se rebelaron en contra del liderazgo de Aarón, y fueron consumidos por fuego del infierno, la tierra se partió bajo los pies de los rebeldes, tragándoles vivos al Seol. En otra ocasión Aarón ofreció incienso para parar una plaga de Dios. La murmuración de Aarón y María en contra de Moisés fue tratada duramente por Dios (Núm. 12). Aarón también pecó con Moisés en la peña de Meriba Núm. 20:10), y su muerte parece ocurrió casi inmediatamente (Núm. 20:28).

La intercesión de Aaron. El trabajo de sacerdote era interceder por el pueblo delante de Dios. Por ejemplo, la congregación se enfadó con Moisés y Aaron en el desierto y Dios les juzgó con una plaga. Aaron demostró gran fe y valor al salir entre el castigo de Dios cayendo sobre ellos y llevó el braserillo para abogar para la expiación del pecado del pueblo “y se puso entre los muertos y los vivos” hasta que cesó la mortandad Núm. 16:46-50.

El bastón de Aaron (la vara) que floreció tuvo más que ver con toda su tribu, que con la persona de Aarón como escogido de Dios Núm 17:1-4, 8. Este evento demostró la divina aprobación sobre el tribú de Leví. Esta vara se guardaba en el arca del tabernáculo como evidencia de la comisión divina a los Levitas. Fue también un recordatorio de la rebelión del pueblo al aceptar lo que Dios había dado y mandado. Ver Núm 17:10; Heb 9:4; 2Cr 5:10; 1Re 8:9.

Murió Aarón en el año 1474 a.C. a la edad de ciento veintitrés años Núm 33:39; Deu 10:6; 32:50-51.
[H175 y G2] Citas: 334 versículos, 352 veces de Éxodo en adelante. NT: Luc. 1:5; Hch. 7:40; Heb. 5:4; 7:11; 9:4. Hebreo – [aharon H175].
Bibliografía: Thompson Chain

Ab

Ab.

1. Ab significa “padre”, y es usado en composición en muchos nombres en hebreo, Abner – padre de luz, Absalón – padre de paz, etc.

2. Es el quinto mes en el calendario sagrado, y es el onceavo mes del año civil, julio-agosto en nuestro calendario. Es un mes triste porque en su primer día, observan un ayudo por la muerte de Aarón Núm. 33:38. En el día noveno, hay otro ayuno en memoria de los decretos divinos que excluyeron los que salieron de Egipto, y otro para la destrucción del primer y segundo templo. También hay un recuerdo del destierro a Babilonia. Se cortan los juncos en este mes. Ve Calendario Hebreo, meses, y especialmente la sección de Ab.

En el mes de Ab, un mes de calor veraniego, empezaba la cosecha de la uva en Israel. (Véase CALENDARIO.)

Aarón murió en el monte Hor el primer día de Ab. (Nú 33:38.) Mientras que 2 Reyes 25:8 dice que fue en el día séptimo de este mes cuando Nebuzaradán, el siervo del rey de Babilonia, “llegó a Jerusalén”, Jeremías 52:12 afirma que Nebuzaradán “entró en Jerusalén” el día diez de este mes. Sobre este asunto la obra Soncino Books of the Bible comenta que “el intervalo de tres días tal vez se deba a la diferencia entre la llegada de Nebuzaradán al lugar y el comienzo de las operaciones” (edición de A. Cohen, Londres, 1949). De modo que es probable que Nebuzaradán llegara a Jerusalén el día séptimo, inspeccionara la ciudad extramuros, diera instrucciones para la demolición de las fortificaciones y el saqueo de los tesoros, y luego, el día diez del mes, entrara en la ciudad y su santo templo. Según Josefo (La Guerra de los Judíos, libro VI, cap. IV, secs. 5, 8), los romanos incendiaron el templo de Herodes el día diez del mes quinto (70 E.C.), y luego puntualiza que fue precisamente el mismo día y el mismo mes que los babilonios incendiaron el primer templo.

Durante los siguientes setenta años de exilio en Babilonia, este quinto mes fue un tiempo de ayunos y lamentaciones en memoria de la destrucción del templo de Jerusalén. (Zac 7:3, 5; 8:19.) Fue también en el mes de Ab cuando Esdras regresó a Jerusalén, ya reedificada, para instruir a los judíos en la Ley de Jehová. (Esd 7:8, 9, 25.) — Perspicacia

Abagta: “dispensador de fortuna”

Abagta [H5, Abagta]. “dispensador de fortuna”

Nombre de uno de siete funcionarios en la corte de rey Asuero (Est 1:10), de origen persa. El historiador griego Esquilo menciona un cierto Abagta entre los siervos de Jerjes I que perecieron con él en la batalla de Salamina.

Dice el Diccionario Fausset…

“es parecido el nombre a Bigthan (Est 1:10; 2:21). En Sanskrit, es Bagadata, ‘dado por fortuna’, y baga o el sol. La adoración al sol era común en Persia.”
El Diccionario Smith… “Dado por Dios”