Marcos del Creyente: Amar a los hermanos.

Dios hace claro que una marca de la salvación es un amor por los hermanos 1Jn 3:14, 16; 4:7. Pero ¿Cómo es esto?

Primero, la verdadera salvación es una recepción de Jesucristo. Pero esto no es nada más algo que tienes que decir, como en la magia donde el pronunciar una palabras especiales te brinda algo del reino sobrenatural. Este recepción es una recepción de Jesucristo, su muerte en la cruz por ti, y su persona. Recibes a Jesús como tu Salvador, pero también como tu patrón espiritual para la vida. La moralidad de Dios es demostrado fielmente en la persona, vida, eventos, y dichos de Jesús. Aceptamos a Jesús como el patrón espiritual de nuestra vida. Pablo dijo en 2Tes 2:10 que unos fueron engañados en la iniquidad de tal forma que no amaron la verdad para que sean salvos.

Segundo, si aceptamos esta patrón espiritual, entonces buscamos convivir con otras personas de la misma creencia. O sea, buscamos comunión y el convivir (compañerismo) con otros cristianos quienes igualmente han aceptado y exaltan esta norma espiritual en sus vidas. 2Tim 2:22 dice “con los que de corazón limpio invocan al Señor.” Pablo mandó a Timoteo de buscar las cosas de la fe cristiana con la compañía de otros cristianos quienes que están en el mismo camino.

Siempre vemos está atracción de creyentes verdaderos (se llaman iglesias, comunidades de la fe) en el Nuevo Testamento. Es la tendencia del Espíritu Santo de poner el deseo en cada cristiano de congregarse con otros de la misma fe y práctica.

Además de “irse a una iglesia”, este fenómeno se ve en un amor expresado a los verdaderos hermanos (personas con el carácter de Cristo). Quiere decir que ama con actividad y actitud a estas personas que tienen la fe cristiana verdaderamente viviendo en ellos, y entran en todo el propósito de la iglesia local, que es de servir a estos verdaderos cristianos, y de edificarlos.

La Existencia de Dios Sí Hay Evidencia

La Existencia de Dios, Sí Hay Evidencia

Por David Cox

En este artículo voy a explorar la existencia de Dios, y por qué hombres rehusan de reconocer su existencia, y menos de adorarle. Examinamos qué dice la Biblia sobre la existencia de Dios. Cómo entra la necedad en todo esto, y cómo la creación declara la existencia de Dios, igualmente la conciencia.

Sigue leyendo