Abadón, “destrucción” (lugar).


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Citas:

Job 26:6; Pro 15:11; Apoc 9:11 Griego: abadón [G3] que viene del hebreo [H11] [abadón = perdición]. Su nombre significa “(lugar de) la destrucción.” La terminación “–on” en hebreo tanto en griego es de hacer una persona de la palabra, por ejemplo, bufar + -on = bufón.

Este término (solamente encontrado en la literatura de Sabiduría y la revelación del Apocalipsis) significa “destrucción” o “el lugar de destrucción”. Es usado 5 veces, y se refiere a los procesos destructivos que siguen a la muerte humana en el lugar de Seol, el sepulcro, o el lugar de las almas después de partir con la vida en esta tierra. En parálelo en Job 31:12, la palabra es usado con este sentido de una destrucción progresivamente continuando o augmentando en referencia a daño que hace el adulterio.

Job dijo: “Ese [proceder adúltero] es un fuego que comería hasta la destrucción misma [`adh-´avad·dóhn], y entre todo mi producto se arraigaría”. (Compárese con Pro 6:26-28, 32; 7:26, 27.) — Perspicacia

Es usado en conjunto o paralelo con Seol en Job 26:6; 28:22; Pro. 15:11; 27:20 y la Muerte en Job 26:6; (en Job 31:12 la palabra es añadido en español pero no occure en el texto hebreo); Sal. 88:11. No hay evidencia de indicar que este lugar es diferente que el Seol, pero por su uso y su etimología vemos que tiene un sentido oscuro para las personas allí después de la muerte. Una palabra muy parecida en hebreo (Abdón) es usado en Ester 9:5 para una destrucción en un sentido ordinario. En hebreo más moderno Abadón es usado para el infierno y perdición.
Ocurre en el NT solamente en Apo. 9:11 donde es una personificación del “ángel del abismo,” con el Destructor (griego, Apoliyón). Su sentido aquí es que es una persona, o que esta persona es el ángel o rey sobre este lugar, y está vinculado con la idea de destrucción. Esta personificación es un instrumento de la literatura que es común en la Biblia, Apo. 6:8; 20:14; Job 28:22; Sal. 49:14.

¿Quién es Abadón, el ángel del abismo?

Por otra parte, en Revelación 9:11 la expresión “Abadón” se usa como nombre del “ángel del abismo”. El nombre griego correspondiente, “Apolión”, significa “Destructor”. Durante el siglo pasado se intentó demostrar que este texto aplicaba proféticamente a hombres como el emperador Vespasiano, Mahoma e incluso Napoleón, y por lo general se creía que este era un ángel “satánico”. No obstante, ha de tomarse en consideración que en Revelación 20:1-3 se presenta al ángel que tiene “la llave del abismo” como un representante de Dios procedente del cielo, y, más bien que ser “satánico”, ata a Satanás y lo arroja al abismo. En un comentario sobre Revelación 9:11, The Interpreter’s Bible dice: “Sin embargo, Abadón no es un ángel de Satanás, sino de Dios, que ejecuta su obra de destrucción según ordena Dios”.

En los textos de las Escrituras Hebreas citados anteriormente, el término ´avad·dóhn se usa en paralelo con Seol y muerte. En Revelación 1:18 Cristo Jesús declara: “Vivo para siempre jamás, y tengo las llaves de la muerte y del Hades”, y en Lucas 8:31 se muestra su poder con respecto al abismo. El hecho de que tiene poder para destruir, incluso a Satanás, se expresa en Hebreos 2:14, donde se dice que Jesús participó de sangre y carne para que “por su muerte redujera a nada al que tiene el medio para causar la muerte, es decir, al Diablo”. En Revelación 19:11-16 se le representa claramente como el Destructor o Ejecutor nombrado por Dios. (Véase APOLIÓN.) –Perspicacia

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